Muchas veces me estremecen las líneas que ha escrito un novelista. Son imágenes elegidas con sensibilidad, para mí, sinónimo de inteligencia. Esas líneas emocionales, son unas pocas palabras que sintetizan toda una historia en una imagen mínima. Esas palabras, cuidadosas, rozan la perfección, pero surgen con naturalidad.
Busco en el libro que leía anoche, tratando de reconstruir esa emoción, y claro, eso no es posible. Cuando uno lee en la profundidad de la noche, el silencio, el abandono, el ritmo de la respiración, todo conspira para creerle al autor. Busco y las líneas que me conmovieron no aparecen. Releo y nada.
No tiene caso. Vamos adelante, dejemos de revolver las páginas. Vamos hacia la próxima historia, confiados en que nos volverá a conmover una nueva imagen, un nuevo personaje. Vamos otra vez a leer, abandonados con naturalidad !(Q)